lunes, 10 de septiembre de 2012

Desfiguración anímica


Llegó el día en que todas aquellas grandes y pequeñas dolencias y frustraciones se acumularon en una sola bola de nieve que subía y bajaba por el espinazo de Renata, poniéndole tan sensible, tan vulnerable o 'tan blandita', como solía decirle vegeta.

Llegó el día en que por solo leer una frase, escuchar la letra de una memorable canción, ver un video, una película, o por simplemente observar el paisaje, lloró.

Lloró una y otra vez toda una tarde y trató de controlarse por la noche. Pero sus lacrimales destilaban como fuentes desbordadas. Era una tristeza infinita, casi absoluta. Y lo peor de todo, es que no sabía muy bien a qué se debía tanta susceptibilidad.

Cuanta impotencia y frustración. Cuanto desgane. Cuanta melancolía. Un ambiente que le resultaba absurdo a ella, que lo había tenido todo. Es en medio de esa precisa incomprensión que Renata, llena de ira mordió su mano para  intentar acallar sus sollozos. Es en la inconformidad de un vacío, en medio de la vertiginosidad por desconocer lo que le consume por dentro y del deseo por tampoco querer descubrirlo que Renata reconoce a la pena como su eterno acechador.

'Naintis'



Hace dos días me descubrí tarareando esta canción sin darme cuenta que la estaba entonando. Luego de echarle memoria una y otra vez, no en vano logré recordar el corito: 

Mira que voy a morir
si tu no regresas,
mira que vuelvo a vivir,
si tu estas conmigo.

Procedí a escribirlo en la barra de google y con éxito encontré la  canción que buscaba; para sorpresa mía resultó ser de Juanes mucho antes de volverse comercial, cuando este hacía parte de Ekhymosis.
Aparece entonces la pequeña ventana de youtube con las imágenes añejas de los artistas. Clickeo sin tener la certeza del verdadero fin de ello.


¿El resultado?

Ojos empañados por las lagrimas que se asoman sin titubear.
No tuve la mejor de las infancias, pero cuando escucho una canción que sonó en los noventas de repente se siente como si estuviera corriendo nuevamente por los pasillos de la casa, que a mi estatura de 6 años serían inmensos; se siente como si estuviese saltando por la ventana que comunicaba mi habitación con el comedor, o bien recuerdo estar sentada en el piso con las piernas y la cabeza asomadas entre las barandijas del balcón para escupir al primer piso, a la casa de la cristiana.

sábado, 8 de septiembre de 2012


Renata solía recordar su aliento a tequila cada que se enfiestaba; recordaba especialmente desde aquella noche en que Alandro enfermó de tuberculosis y se negaba a besarla. Lo que Alandro no sabía es que eso era lo que mas le atraía a renata, pues siempre le gustaron las cosas Bizarras: El diente negro de su exnovio Bangres, la frente prominente de Federic, la nariz de gancho de velandriel y el rostro ensombrecido de Manrique.

Pero Renata no era tan Cool como parecía, pues  casi siempre todo le fastidió. Solía quejarse mucho de la vida, especialmente de todo cuanto le rodeaba: Nunca nada le parecía lo que era. A veces creía que sus parejas eran demasiado racionales y por noches concluía que era demasiado sensato si quiera considerarlos como parejas, especificamente por el hecho de creer que juntos funcionarían. Y eso era lo que mas odiaba Renata de si misma.

Por supuesto, no es de extrañar que todo se fue directo al fracaso con cada uno de los anteriormente mencionados; Pero no porque lo fastidiara su actitud insoportable, sino porque... etc. Renata siempre tenía una excusa perfecta para todo cuanto no funcionó, o no quiso hacer funcionar.

El ego de Renata no era grande, pero por lapsus triplicaba su chakra hasta ella misma no tolerarlo. En esos momentos quería acabar consigo misma, porque estaba rodeada de gente similar y cuando entre dos personas se baten a duelo sus egos, los sentimientos están de sobra.

Renata no tiene claro su pasado, su procedencia, sus raíces. Está en construcción o deconstrucción, pero sin duda alguna tendrá relación con el hecho de haber deshonrado sus principios. Muere ya maldita Renata.

Wednes-Day

El mércoles decidí ser buena hija y acompañar a mamá en 'las vueltas del banco'.

Mientras hacíamos 'la cola', me fatigaron los pies por estar tanto tiempo de pie y decidí sentarme en unas sillas acomodadas en el frente de la fila. Observé a mami desde allí. Tenía unas zapatillas de tamaño medio, un jean que hacia notar unos cuantos gorditos, y una camisa ancha que intentaba disimular lo anterior. El cabello recogido a manera de cebollita y su eclipsante mirada maternal de siempre.

Detrás de ella, había otra mujer que no pasaba desapercibida. Una cuarentona que a la fuerza, intentaba mantenerse joven: Tenía unos tacones negros, unos leggins que le bajaban hasta los tobillos, una blusa de tigresa ajustada a su figura que revelaba la fuerte presión de una faja, la cual parecía despojarla de toda posibilidad de respirar. También usaba unos pendientes y una cadena de color dorado, cuyo tamaño se hacía un toque extravagante a la medida de su cuello, escondía sus ojos en unos lentes oscuros y de su cabeza, por fuera de la coleta hecha a medias, sobresalían mechones rubios bastante desgastados y quemados por el amoniaco.
Me dio por todo el cuerpo un Escalosfríos y temblé de repente, cuando sentí mis pelos de punta.

Pasé mi vista a la siguiente en la fila, y esta era una mujer bastante delgada, de rasgos sencillos y pálidos. Su perfil de cuerpo a la distancia mantenía una pose desgarbada, tal y como suelo estar yo normalmente (esto me causó gracia). Esa mujer delgada también debía tener casi cuarenta años, pero era radicalmente diferente a la anterior. Tenía una falda rosada que le llegaba a la pantorrilla,  manchada de colores tierra. Un camisón verde también algo desgastado y un collar que consistía en una piedra natural, atravesada por unos hilachos de colores. Usaba una mochila en fibra de maguei, estilo kogui, recogía su cabello con sus propias rastas y tenía una mirada tranquila, aunque un poco cansada. Sus zapatos eran unas cotizas, conocidas también como alpargatas por algunos y para sorpresa mía, detrás de ella estaban dos chiquillos de algunos 8 y 12 años, de características semejantes; incluso con el cabello largo y en rastas.

Me quedé viendo los 3 cuadros por un largo rato sintiendome especialmente fascinada por el tercero. Luego me reproché por verlos de manera exótica. Después escuché los comentarios despectivos hacia esta tercera familia, observé las miradas morbosas de algunos viejos hacia la segunda cuarentona y cuando llegué nuevamente con mis ojos a mamá, la cincuentona que se veía mas joven que las anteriores, esta seguía mirándome con ese gesto que tanto me encanta y me hace sentir protegida, aún a mis 21 años.

"Todo es posible"
Dijo hoy, alguien que carece de importancia para mi.
Me traté de imaginar entonces usando un Blackberry Y no pude.
Traté de verme caminando a gusto sobre un par de tacones de aguja, con un vestido que realce mi figura Y tampoco pude.
Dibujé una escena dónde yo fuese vegetariana y, ¿Adivina qué? Exacto. Tampoco pude.

Entonces cerré los ojos y traté de concentrarme. Estaba cabalgando con charlie, mi fiel unicornio, sobre campos de girasoles; Abrí los ojos, y casi sentí la sensación del aire rozando mis mejillas, aún estando en la ducha.

Moraleja: Lo mio es lo imposible.

Diario de Dañada

(Escena: En una habitación blanca, pero algo sucia, sobre una cama doble con cobijas pálidas, yace Dañada acostada, mirando fijamente hacia el techo y hallando las imperfecciones del mismo.)

"Llevo ya mas de una semana intentando dormir, pero solo lo consigo entre las 4 y las 7 am. Despierto a eso de las 9  u 11 am y vuelvo al juego hasta cuando llega la noche muy tarde. Tengo ojeras, acné prominente por la falta de sueño e increiblemente no siento cansancio; pero me molesta un leve fogaje que siento en la parte de atrás de mi cabeza, creo que es en la nuca; Es como si algo se estuviera quemando y la carne me duele. También siento arenilla en los ojos y me estresa un poco esa sensación. Ahora tengo un tic nervioso con el cuello. Mierda"

(Dañada se pone en pie, camina hacia la pared y apoya su cabeza sobre esta. Observa de cerca las fotografías con que llenó aquel mural insípido)

"Lo que mas me gusta de las imágenes es que congelan por siempre un evento. Comprimen tiempos, espacios, personas y emociones en un pedazo de papel. ¿No es eso genial? Parece de locos, parece increíble, pero es tan común hoy que la gente olvida lo absurdo que son las imágenes. Pierden el sentido y se vuelven comunes y ordinarias. Lo naturalizan tal y como si fuese absolutamente normal la posibilidad de su existencia. Qué tonta soy, quizás exagero, quizás solo soy una desadaptada a la tecnología; Lo bueno es que no muchos siempre se sorprenden; es una cualidad de la que aún gozo y espero no perderle en mucho tiempo."

Se lleva una mano a la cabeza y se rasca su  parte calva, la cual está irritada por afeitarla con una cuchilla. Intenta recordar por qué se hizo eso asi misma. 

"Oh, claro. La depresión" (dice susurrando entre risas)

"Hoy es domingo, ¡Cuanto los detesto! Me invade un desgane que me consume y deshecho todos los planes que había pre-fabricado con amigos, vecinos, extraños y familiares. Tengo la otra mitad de mi cabeza por afeitar, será divertido"

(Golpea la pared y exclama de dolor. Vuelve a la cama en posición fetal, contando números a manera de susurro. Suena el celular. Dañada lo ignora.)






El cementerio de los versos perdidos.


Ok, me siento una mujer muy heterosexual y cursi al publicar esto. Tengo el perdón de aquellos que han amado alguna vez

http://www.youtube.com/watch?v=haikSOHzSo0&feature=player_embedded

Si yo, tú.

Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.

Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.

Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas...
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo,
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.

Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.

Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te dé luz.

Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.

Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.

Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.

Si te duermes, seguiremos soñando

que el tiempo no ha pasado,
que el reloj se ha parado.

Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.

Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura
para morir.

Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma,
y eso me cura...

Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.

martes, 15 de mayo de 2012

Borrador: Breve intento de ser hombre, parte 2

Llevaba dos meses sin verla. Estaba realmente desesperado. Me tiré durante todo este tiempo a todos aquellos pares de muslitos que desfilaron seductoramente frente a mi. Pero entre toda esta dicha sentí algo que no cuadraba: Mis domingos no son míos, aún le pertenecen. Y eso me hace sentir realmente jodido.

Sale a la calle y empieza a caminar mientras fuma un cigarrillo. Toma un taxi y se baja en una esquina 12 cuadras mas adelante. Toma el celular y marca. Contesta con voz adormilada:

¿Hmmm... si.. aló?
-Susurro: Siete días...
¿Quién es?
-La persona que mas odias y que peor te ama. ¡A que no adivinas quién!
(Silencio prolongado por 5 segundos)
¿Qué sucede?
-Bastián: El alcalde ha declarado los domingos como ciclo-rutas y tengo una bicicleta que demanda por no ser utilizada. Legalmente te pertenecen mis domingos por uso, así que te exijo me los devuelvas.
¿Qué quieres de mi Bastián?
-Mis domingos.
Son las 2:22 am. Déjame dormir y duerme. Haznos un favor a los dos...
-Hmmm.. eso no será posible. Te necesito desesperadamente.
¿Para qué?
-Para sentirme amado realmente.
Ya veo... tienes ganas de tirar...
-Además de eso.
(Fuerte bostezo de ella) Lo siento... Es tarde ya.
-Sabes que nunca es tarde para nosotros nena. Asómate a la ventana.
Oh vamos Bastián, no hablarás en serio.
-Sabes bien que nunca lo hago, pero es domingo y como no me pertenece hoy será la excepción.
Vete.
-Te lo advierto nena, si no sales empezaré a cantar y te prometo que te daré la serenata de tu vida.
He dicho que te vayas
-Linda, No me retes. Sabes bien que soy capaz.
¡Vale! ¡ya bajo cretino!
-¡Esa es mi niña!.

(Se enciende la luz de una ventana, una sombra se asoma. Segundos después se abre la puerta y ella sale en pijamas. Una reja negra los separa)

-Bastián: Tienes cremas en la cara, el cabello revuelto, has subidos algunos 3Kg y para mi, sigues siendo la mas hermosa de este mundo. Y me pregunto cómo es que no puedes comprender que esta es la mayor prueba de mi amor verdadero.
Basta... Por qué molestarte en venir hasta aquí Bastián?
-Porque te extraño. Vuelve conmigo.
No dijiste por favor.
-Por favor, vuelve conmigo.
Supe que te has tirado a todas tus amigas.
-¿Y eso qué? Ninguna se compara contigo.
(Ella alza la ceja)
-Lo digo en serio nena. Te necesito, y se bien que tu a mi.
Ella lo mira incrédula, sueltá un ¡Já! a manera de sarcasmo; abre la reja negra y se abalanza sobre Bastián. El la carga y la lleva por el lado trasero de la casa. Un perro callejero empieza a ladrar amistosamente, mientras menea la cola juguetona. Bastián abre las pijamas, besa sus senos pequeños que parecen crecer por la respiración azarosa, pero cuando le besa la boca, Bastián se percata que ahora es diferente. Tarda dos segundos en comprender que sus labios fueron recorridos recientemente; puede oler las huellas. Entonces la aleja bruscamente de un empujón.


-¿A quién te tiraste?
Ella se recoge el cabello con una coleta y se deja caer sobre la pared. Mira hacia el cielo limpiando la baba de su boca. Sonríe y sin verle a los ojos contesta:
A un desconocido.
Bastián se ríe nerviosamente y la vuelve a tomar entre sus brazos, intentando retomar el beso anteriormente truncado por su egoísmo.
-¿Y dime algo, te gustó?
Ella no responde. Se deja coger contra la pared de su casa sin hacer mucho ruido, sin expresar mayor euforia. Bastián estaba satisfecho; sin cita previa, ganaba el premio mayor.


7 minutos después el perro ya no ladraba, solo observaba. Leves quejidos, leves suspiros. Sube y sube, se eleva cada vez más rápido; algo emerge, algo que le sube hasta el cielo, y por fin, llega dentro para hacerse la idea que todavía le pertenece. Descansa su rostro en el cuello de ella, mientras trata de controlar su respiración. Ella se desenlaza casi somnolienta. No consiguió llegar pero está tan cansada como si lo hubiese logrado. le mira y dice:

Bueno... Ya te llevas lo que has venido a buscar. Creo que ahora iré a dormir.
Bastián sube su corredera y luego enciende un cigarrillo. Le detalla las pijamas arrugadas y el cabello revuelto. La ve tan cerca y la siente tan lejos. Nunca creyó posible ser tan vacío como ahora y siente la necesidad de ser llenado nuevamente. Ella entra, cierra la puerta, y muere junto con su sombra cuando la luz del cuarto se apaga.

Afuera, el retoma sus pasos sobre el andén. Saca el celular y digita algún número. El celular parpadea: 'Llamando profesora Astrid'. Una voz adormilada contesta el celular.


Astrid: ¿Bastián, pasa algo malo?
Bastián: Quiero mis domingos de vuelta.
Astrid: Hmmm... ¿a esta hora?
Bastián no responde.
Astrid: Bueno, supongo que no es tan tarde después de todo. Llega a la casa niño, te daré lo que quieras.
Bastián cuelga sonriente.

Lo mejor de estas viejas cuarentonas es que no se andan con rodeos ni construyen ilusiones o cualquier otro tipo de ridículas historias de posibles relaciones de pareja a largo plazo. Van directo hasta mi gloria.

lunes, 14 de mayo de 2012

Un diálogo informal

Día soleado: Carros en rutas de un lado a otro. Bocinas de mototaxis que invitan a un servicio no solicitado; música infernal en las esquinas y ella, atravesando un parque en medio del cual, digamos que por casualidad se tropieza con una vieja amiga que hacía mucho tiempo no veía ya.


Ay! que pena, no la vi! disculpe!
-Tonta, soy yo. Te perdono.
Bonitaaa! cuanto tiempo sin verte... No has cambiado nada!
-Gracias linda, yo puedo decir que nunca te vi tan radiante como ahora.
Es la paz y la gracia del señor que me bendicen.
-Oh si, eso. Suena mas barato que las cremas antiarrugas.
Algún día te llenará con su gozo.
-No sabes cuán ansiosa estoy esperándolo.
Ayyy tu de verdad no cambias, deja ese tono burlón.
-Ya sabes como soy con estos temas.
Así era mi pastor, y míralo hoy en día...
-Pues si; a simple vista tiene un apartamento en el rodadero, dos camionetas y un rollex en su mano izquierda. Suena tentador.
El señor trae prosperidad a tu hogar day, pero va mucho mas allá de eso.
-Ya te he escuchado eso otras veces; qué mas da escucharte la cantaleta una vez mas, después de todo, hace mucho no te veía.
Tan bonita... a mi ya se me olvidó, pero recuerdame por qué no quieres dejarte llenar por el amor de Dios.
-Yo creí que por inadaptada, pero por fin encontré una razón lógica.
¿y cuál es?
-Si creo en lo que profesan, condeno a mi padre.
¿Ah?
-Ahhh.. seré breve. Mi padre tuvo una vida de juego, mujeres, drogas, alcohol etc etc etc... Y de repente un día lo mataron. No alcanzó a arrepentirse, o a pedir perdón por ser un pecador (Aunque si me preguntan, yo lo veo como un ser humano con errores y virtudes). Lo que significa que está en el infierno ardiendo con belzebú, lucifer y demás... Y la verdad, no me gusta nada esta imagen Mary. Por eso prefiero no creer y así simplemente esta muertito y ya. Ni se quema, ni le puyan el culo con un tenedor. Realmente descansa en paz, tal y como debe y yo puedo estar tranquila.



sábado, 12 de mayo de 2012

Borrador: Breve intento de ser hombre

Escena: En la calle, cielo oscuro, nubes, frío y él, caminando por el andén.

(Celular sonando)
Opción: Desviar llamada.
(Celular sonando nuevamente)
Ver: Opción: Silencio.
(Celular vibrando)
-Chasquido con los dientes- Maldita vieja intensa... (Opción: Apagar celular)

Lo pone en el bolsillo trasero y sigue caminando hasta que empieza a llover.

Logré resguardarme de la Lluvia bajo un árbol con un doble propósito: Deseaba que un rayo cayera y nos partiera a los dos en cuatro. Observar como la tierra se hace barro me provoca animosamente desintegrarme; la pereza y el cansancio que emanan después de venirme dentro de una vagina cualquiera me hacen perder la voluntad.

Planta su trasero, como si echara raíces, en la arena medio seca, medio mojada y recuesta la cabeza sobre el tronco.

Mira el reloj: 3:33 Pm.

Desearía estar en mi habitación con algo de chocolate caliente, alguna canción de Caifanes y con ella desnuda en mi cama. Algo empieza a crecer en medio de mis pantalones.   "Humor es saberse reír de nuestras propias desgracias". Es increíble que sólo con ese recuerdo pueda sentir como las ganas de tirar que hace un rato sacié, regresan nuevamente

El cielo se oscurece más, Llueve densamente.

Siento cómo los truenos alcanzan a ponerme tenso y a bajar mi erección; Pero el brillo que destella en mi rostro segundos antes de implosionar en sonidos estruendosos, me iluminan cual revelación divina, cual ángel enviado de Dios, cuyo miembro inexacto y casi santificado hace que nuevamente se me ponga  dura. Seguramente yo sería el segundo ángel en bajar al infierno, pero esta vez por voluntad propia.

Esperé un tiempo prudente hasta que sentí cómo mi pequeño trasero caribeño se humedecía; Me apresuré a sacar la billetera y el celular. Revisé la primera para verificar si algo se había mojado y encuentro un papel doblado que, por su color da indicios de llevar muchos años allí. Era una vieja carta de cumpleaños escrita de su puño y letra que creí perdida; data del 2009. ¿Cómo es que nunca antes me percaté que estuvo aqui todo este tiempo?

Cierro los ojos y puedo sentir cómo un alivio doloroso fecunda mi pecho, cual punzada que duele sin dañar. Arrugo el papel y lo lanzó a la carretera, viendo como el agua estancada se lo lleva consigo al lugar donde pertenece. A las cañerías de la ciudad, al desagüe, a la mierda que es.

Enciendo el celular, cuya pantalla húmeda me hace recordar su sexo. Lamo lo que serían sus labios y este empieza a vibrar.

(Brrrmmmm Brrrmmmm)
Alzo mis cejas y le digo al teléfono: ¿Te gusta, eh?
Este parpadea avisando "Llamada entrante de Gustavo..."
Contesto: Ola nené, ¿ya casi te hago llegar al cielo?
Gus: ¿Bastián? ¿De qué me perdí?
Bastián: De cómo te hice vibrar, y déjame decirte que ha sido repulsivo; no tienes vagina!
Gus: Jajaja... Oye mariquita, ¿Dónde estás?
Bastián: En realidad no estoy... para mayor información deje su mensaje después del tono.
Gus: Dejá la pendejada ya, en serio, ¿Dónde andás?
Bastián: Haciéndole compañía a un pobre árbol de mango bajo la lluvia.
Gus: ¿Eh, y eso?
Bastián: Es que creo que se siente solo y tu sabes como me pongo después de tirarme a una vagina.
Gus: Dejá la güevonada, Bastián. Manuela me llamó, está preocupada por vos. Dijo que no contestás el cel desde que saliste de su casa de repente, en medio de la lluvia.
Bastián: Qué demonios quiere de mi. Ya le di su regalo de cumpleaños.
Gus: Oh que asco, no podré verla nuevamente de la misma forma. Otra mas que has echado a perder... que bueno mi nena está lejos de tu alcance, nunca se fijaria en un sujeto tan inmaduro como vos.
(Bastián se queda en silencio recordando cómo por tercera vez se cogió por detrás a andrea la semana pasada)
Bastián: Y si Tavito... Bien lejos, ella está hecha solo para ti...
Gus: Total, solo reportate y decile que estás bien. Es lo menos que podés hacer por ella luego de tirártela...
Bastián: Prometo no intentarlo.

Cuelgan.

domingo, 18 de marzo de 2012

Window

Solía llegar hasta un barrio relativamente cerca del mio para lanzarle piedras a la ventana de una casa grande.
Era casi un rito, una tradición desde mis 17 años. Era como un llamado.

A veces obtenía respuestas, otras veces no.
Pero ayer llegué y no tuve ganas de lanzar ninguna piedrecilla. Sentí que el rito estaba roto ya. "Tan roto como los calzones de amarilla". (Opio en las nubes)
Noté que la luz de la ventana estaba encendida; pero solo me senté en la arena y la contemplé un largo rato. Recordé viejos escenarios y a ratos sonreí, a ratos aullé. Actos individuales del ser en su mayor forma de expresión a la noche de un sábado.

Para cuando llegue la fecha estaré en el lago...
"Feliz cumpleaños Fisher Gummers"
Anoche te dejé en la ventana pequeños susurros sin mayor profundidad literaria que carecen de valor monetario alguno. No los tienes, pero son tuyos.

jueves, 15 de marzo de 2012

Soy yo, mi tesis, la gente y el agua.

Estoy a dos o máximo 3 días de partir; de irme a realizar mi trabajo de campo en la población palafítica de Nueva Venecia. No se que tan prudente sea mencionar el hecho de que detesto el pescado y que he tragado como animal en cautiverio todo tipo de carne distinta a la de este ser acuático durante la ultima semana, puesto que considero que tendré mas que suficiente del mismo, por aquellos dos meses en los que deberé convivir tal y como una habitante mas, en medio de una comunidad que tiene como principal estilo de vida el oficio de la pesca artesanal. Dicen las malas lenguas que es pescado al desayuno, pescado al almuerzo y pescado a la cena, y yo no dejo de pensar en que soy una malcriada. Para ejemplificar esto: Si en casa mamá me sirve pescado, que como he dicho anteriormente detesto, pues simplemente lo dejo servido. Pero tengo una madre extremadamente bella y disfuncional, entonces corre a prepararme cualquier otra cosa que yo si esté dispuesta a engullir con gusto. Se preocupa por mi alimentación y bienestar físico, aunque a veces siento que no se da cuenta de la leucemia emocional que llevo en etapa terminal. De igual forma, me siento terriblemente culpable por esto, pues soy consciente que nadie mas que ella me toleraría esta actitud, pero a la vez le agradezco enteramente. También se que en Nueva Venecia no puedo hacerle estos desplantes a la familia con la que conviviré. Así que tragaré pescado y guineo sancochado con la sonrisa mas agradable que jamás di, y mientras tenga la boca llena de espinas me diré para mis adentros: "Eso, asi mismo, sonríe hija de puta, lo estas haciendo fenomenal."

Pero, realmente esto es lo que menos me preocupa. Para resumir y comprimir la historia de este pueblo, he de decir que las actividades antrópicas (intervención del hombre en el medio) han generado la contaminación mas bárbara que he no observado en ningún otro lugar. Tanto es así, que el agua esta contaminada por mercurio, fungicidas y plaguicidas (glifosato) y demás contaminantes agroindustriales que desembocan en el complejo lagunar, lugar donde se encuentra, habita y construye vida esta comunidad (Nueva Venecia). Para tener idea sobre las consecuencias de esta problemática, quisiera señalar que han habido 3 casos de nacimientos de niños con deformidades. Por otro lado menos  terrible, vale mencionar que también se han encontrado mutaciones varias en diversas especies de peces, (si amigos mios, esos mismos que comeré mientras sonrío) y algunos tipos de enfermedades respiratorias, y otros casos que ya son comunes, tales como la "alteración de las heces en cuanto a volumen, fluidez o frecuencia" entre los habitantes. Es decir, este pechito malcriado que está haciendo las maletas regresará muy delgado a casa.


Por otra parte vale mencionar también que los paramilitares ejecutaron varias masacres en esa zona y aunque según Uribe, ya estos se han desmovilizado, lo cierto es que la gente no se atreve a hablar por amenazas o por temor, debido a que estos grupos no desaparecen nunca del todo. Cuando le preguntaba a un local de la manera mas indirecta sobre la posible presencia de estos grupos armados cerca o en el pueblo, en la actualidad, este alzó sus cejas y puso una expresión de tristeza y me dijo: "es como un dragón dormido niña, dormido pero ahí está". Y aunque no debiera, realmente esto es lo que menos me preocupa. Tal vez un balazo sea mejor que consumir veneno lentamente durante dos meses.

Así pues, han surgido de personas cercanas excesivas y miles de recomendaciones que muy amablemente (y por maldad también) me han aconsejado. De estas, tengo subrayado en rojo "no consumir el agua, ni los alimentos que me ofrezcan." Y demonios, nada me haría mas feliz que esto; no quisiera tener diarrea crónica mientras conviva con ellos; no me imagino realizando entrevistas y que de repente, "oh, sra. lo siento, el mercurio ha hecho efecto, debo usar su letrina." Justo ahora recuerdo que leí que en algunas épocas, en nueva venecia se llegan a tener 45º en sombra (...) Pero tengo que asumir que no estaré en casa, que no tendré las condiciones óptimas y que debo amoldarme al medio tal y como este se presente; por supuesto tampoco me parece prudente que mientras este sentada en el comedor, abriendo algún enlatado o bebiendo agua embotellada, estas personas degusten un pescado en guiso agroindustrial como aderezo especial imposible de rechazar, porque simplemente no hay nada mas. Además, ayer discutía que puede que no consuma el agua de la ciénaga si, y solo si compro y llevo la propia; pero de igual forma cuando me esté bañando con el agua, esta se meterá por mis poros, aunque en menor medida por supuesto, pero de una u otra forma, entrará a mi sistema, que hasta ecuador, consideré inmune e indestructible. (Cuando estuve en el amazonas del ecuador, los directores de un congreso nos advertían sobre las dificultades que atravesaban comunidades indígenas por beber el agua contaminada por las petroleras y multinacionales; de un momento a otro lo olvidé, solo pensaba que estábamos a muchos grados cálidos y que no había llevado agua; así que se me hizo facil meter la cabeza en el río, beber y vomitar por los dos siguientes días).

Y bueno, tal y como lo imaginan los mas allegados a mi, estoy colmada de angustias, pues causa mucho temor irse a un sitio  desconocido, donde todos te mirarán indudablemente como a la ajena o extraña que soy. Siento también que nunca estuve mas sola que antes, o que siempre. Recuerdo haber hecho tantos planes para este viaje con él, y ahora lamento como ninguno se realiza; se limitan a cumplir con el proyecto que debo entregar. Ya no es un ensueño. A veces, cuando estoy racional, me digo que si, que lo intenté todo. Cuando estoy melancólica, digo que no. Que tal vez me faltó un poco mas de entrega, dedicación y comprensión. Siempre será una visión o una posición subjetiva, rayando en lo absurdo. No puedo desaparecer algo que ya no existe, aunque a veces se arrastra cual reptil por un vago recuerdo. Nuestra naturaleza es egoísta y solo siente cuando lo que es, se moja entre nuestros pantalones. Ahora que me detengo a leer, creo que me he desviado del tema ya. Mejor paro aquí.

Retomando un poco, he de decir que la mayor parte del día siento el estómago revuelto de sensaciones, de náuseas de mariposas, de ansiedad por lo desconocido. Ese vértigo de no saber qué sucederá. De esperar lo peor, para que no te sorprenda algún suceso extraordinario, o para decir: ¡Qué paranoica soy! en ese instante de regreso cuando realmente nada especial haya ocurrido.


Igual, ya no queda nada, ya casi ni tiempo. Soy yo, mi tesis, la gente y el agua.

sábado, 10 de marzo de 2012

Tétano y Fiebre Amarilla

Resultó que me inscribí como guardabosques voluntaria de Parques Nacionales Naturales para poder tener mayor facilidad en el acceso a la Ciénaga Grande, lugar donde realizaré mi trabajo de campo para optar al título de 'Antropóloga'. Así que me dieron una lista infinita de requisitos para ello: Formulario diligenciado, Copia pasaporte, Certificado de ser estudiante activa, Certificado médico que acredite buen estado físico y mental (¡já!), Certificado de afiliación a una EPS, Fotocopia de la cédula, de congresos y cursos asistidos, Soportes de experiencia laboral... etc etc etc. Todos esos aburridos conductos regulares que al final no definen si te quedas, tanto como si te vas. Sin embargo, hubo uno de esos requisitos que me puso fría y sudorosa, mas que siempre, mas que nunca; Para aplicar como guardabosques en la zona de la ciénaga se solicita el Carnet de vacunas contra la fiebre amarilla y el tétano.

¡Mierda!

Pero estaba optimista ayer, así que me fui directo a la EPS para enfrentarlo rápido, con la seguridad y confianza momentánea que me cobijaban. La sala principal estaba llena de gente haciendo largas filas, los consultorios en los pasillos atestados de personas viejas y con caras moribundas, pero cuando entré a la sala de vacunas, esta estaba completamente vacía, acompañada por la soledad de la enfermera encargada.

(Oh, que genial, no tengo apoyo moral)

La chica me mira y me dice:
-¿Si? ¿A la orden?
-Hola linda, vengo porque necesito perforar mi piel con enfermedades manipuladas ¿genéticamente? en los labotarorios y que muy seguramente tienes en esas incubadoras portátiles.

Ella hace un gesto extraño y yo le contesto antes de que me pueda preguntar: Tétano y Fiebre Amarilla. Por cierto, ¿por qué amarilla y no verde o morada? El azul también es un bonito color.

La morena ríe levemente y me pregunta mi número de cédula. A lo que respondo: (**********)

"Siéntate, por favor" y eso fue como si estuviera directamente en una habitación de tortura, una cámara de la muerte. Empieza el pánico.

Ella saca unos recipientes de vidrio del tamaño de mi pulgar, rozan unos con otros y el sonido me pone mas nerviosa. El aire acondicionado que se cuela por el techo me pone mas fría. Las manos me sudan, mis labios se encojen. Ella se da la vuelta y la veo venir a paso firme con una inyección en un mano y en la otra el recipiente de vidrio con un líquido que parecía como agua levemente amarillosa. Me limpia el brazo con algodón mientras miro por el rabillo del ojo el tamaño de la aguja; era pequeña. No hay por qué hacer escándalo. Apreto mis nalguitas, cierro los ojos y siento el leve pinchazo que me hace susurrar... aussssh!! 

Ella se ríe y dice: esa no duele.

Yo le respondo con una sonrisita adolorida...

-La que duele es esta: enseñándome la del tétano, cuya aguja era 3 veces mas grande que la de la fiebre amarilla.

¡Wow! (exclamé entre indignada y sorprendida apenas la vi)

Eso no es justo doc! pensé que sería con la misma! pongame la del tétano con la misma puyita de ahorita. ¿Cómo así que capa superficial antes y ahora capa profunda? No me importa eso, no no, espere, no! asi no! esta aguja me va a llegar al hueso! (Me levanté de la camilla y le di una vuelta a la sala) Espere, déjeme coger aire doc! es muy pronto, hace calor aqui, no lo siente? no? que raro, yo si (y mientras decía esto me sacaba el botón del pecho...)

La enfermera saca el recipiente de vidrio que asumí tenía la cura contra el tétano, y este era de color blanco y de una textura semi espesa.

Ay, la mierda y puta madre que te parió! Es espeso! esas son las que mas duelen y encima con semejante aguja del tamaño de la espada del rey arturo? no mames! Espera espera, no te me acerques, quédate allá, y si me la pongo otro día? cómo así que ya me registraste en la computadora? pues regístrame también la próxima semana...

(luego de discutir por 10 min...)

Vale pues, me rindo, tengo que dejarme de ti, pero hagamos un trato. Yo cierro los ojos y cuando lo haga me la pones; estamos? Ella no paraba de reírse y me decía que entonces teniamos un trato, pero que me quedara quieta. Entonces cerré los ojos, apreté las nalgas, la vagina, los dientes, el estómago y entumecí mis pies y... (Ahhhhhhhh!!!! esta si dueleeeeeeeee hijueputa!!!)

Cuando retiraba la aguja, sentí lentamente cómo este objeto salia de mi carne atravesada, mientras algo frio o caliente, no estoy muy segura, empezaba a recorrer todo mi brazo...

Respiré, arrugué la frente, fruncí el ceño, mordi mis labios y tensé el mentón... mientras me repetía... "Quién demonios me mandó a meterme en esa zona para hacer la tesis, oh si, yo, que astuta... ahora chupa y acepta con orgullo sus condiciones..."

Entonces recogí mi bolso, mientras los brazos estaban medio colgando carentes de sensaciones, como inertes... y dije, bueno, creo que esto era lo peor que me podía pasar hoy... pero no... lo terrible no ha sido romper la piel de cada uno de mis brazos con un objeto cortopunzante y sentir esos ardores que posteriormente me durmieron las extremidades y me causaron algo de fiebre... No.

Lo realmente terrible ha sido escucharle decir a la doc:

-Recuerda que te faltan 4 inyecciones mas contra el tétano para completar la inmunidad. Te espero el próximo mes.

jueves, 1 de marzo de 2012

Días Extraños, Bunbury.


Hoy el cielo no es tan azul como siempre,
no están cantando los pájaros en el árbol que sube hasta mi balcón
y mi visión se torna un poco descolorida.


Tal vez sea el estado anímico de Dios
Tal vez hasta las aves están de luto
Tal vez deba usar las gafas mas a menudo.

domingo, 26 de febrero de 2012

Sal con una chica que no lee

Gran escrito de Charles Warnke; válido en ambos sexos, pues  le ha dado la razón a mis sospechas y yo me he quedado con la bicicleta.


Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela. 


Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta. 


Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe. 


Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.


Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato. 


Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida. 


Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza. 


No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.


Y tu, chico que lee, lárgate también a Alemania o Argentina, regresa con tus infames literatas ninfómanas y llévate a tu maldito Cioran contigo, pues visceralmente Te odio, de verdad te odio.


miércoles, 22 de febrero de 2012

Tengo un libro por terminar de leer, y una carta por escribir.
unas ganas reprimidas por ser consumidas y un cerillo de vainilla encendido.
Tengo una tesis abandonada y un zapato descolorido.
una hermana que duerme en la alcoba izquierda y una persiana americana de fondo musical a la derecha.
tengo una revista por fotocopiar en la biblioteca central,
y un dialogo por narrar frente al grupo de lectura y escritura.
Pero estoy en pijamas acostada en cama, con algo de meimportaunculismo.
No quiero hacer nada de eso.
Me rehúso.
Las ganas han saltado por la ventana de un octavo piso.
Mi fe es una puta barata que se va detrás del peor impostor.

Y el retrato de la pared se ríe de mi...

martes, 14 de febrero de 2012

Escrito en el 2009

Los alcances retóricos de un turista superficial


Estando en el trabajo, llegó un turista al local donde impulso para comprar una botella de old parr. Le dije que si se llevaba una botella, le obsequiaba un pequeño bolsito de mano, pero que si se llevaba dos, le encimaba una hermosa cobija, a lo que muy ágil y astuto contestó:

-¿Y cuántas botellas tengo que comprar para llevarte a ti?
Lo siento señor, no estoy a la venta. Ya estoy comprada. Mi novio dio un precio incombatible.
-Pero bueno, Yo no soy celoso, ven conmigo. Te puedo pasear en mi carro. Vamos y me llevas a conocer la historia de la ciudad. Santa Marta es cuna de historia, dijo.
La verdad, además de perder química, física y matemáticas, perdí sociales e historia en el colegio y, aunque nací y crecí en esta ciudad, desconozco su memoria. ¿No es mejor contratar un guía?
Su rostro se tornó burlón y respondió:
-¿Pero dónde encontraré una guía que sea tan hermosa como tú?
Si... tiene toda la razón. Dónde... pero... oh, ya se! y qué tal un guía gay? Conozco unos muy lindos.
Sus cejas gruesas y canosas se encresparon y con una voz seria dijo:
-No, no. Gracias. A mi no me gustan esas cosas raras.
Bueno. Es todo lo que le puedo ofrecer, además de los premios de las botellas, señor.
-¿No vas a cambiar de opinión?
y es que acaso, ¿debería? o mejor aún, ¿Por qué querría hacerlo?
-Mmm...Ay niña... Que terca eres... No me rindo. ¿Te provoca algo de tomar?
Seguro, gracias. Un Alpin de chocolate por favor.
-Hey, niño -llamando al muchacho que atiende. Tráele a esta reina un alpin de chocolate. Quiero que sepas mi amor, que te mereces eso y mucho mas. Una mujer como tú se merece todo en el mundo.
Ah, ya -respondí abriendo el alpin de chocolate. ¿Y por qué me merezco eso?
-Por ser como eres, ¡Una mujer hermosa!
Seguido de dar los dos primeros sorbos, le repliqué...
O sea que una mujer que ud. considere 'fea', ¿no se merece nada? ¿Y si su hija es fea a ojos de otro? o mejor aún, ¿Su madre era bonita? enséñeme una foto por favor, ¿Habrá recibido acaso lo que merecía... (?)
-No tienes por qué ser tan grosera, contestó enfadado, casi en un tono colérico.
Señor, pero si solamente estoy haciendo una pregunta. Fue consecuente a su comentario, así que no se enoje por favor. Le seré sincera: Me está empezando a hartar. Necesito que me compre una botella de Old parr, una de buchanan's o una de jhonnie walker... Si ninguna de estas botellas es de su interés, le aseguro que pierde su tiempo intentando convencerme con semejantes babosadas. Que tenga buen día y gracias por el alpin de chocolate.

(Al rato...)

Cuando salí del trabajo sentía mucha pesadez en el cuerpo. Mis rodillas estaban débiles, el bolso con los premios pesaba demasiado, mi sonrisa atornillada y mecánica para los compradores se había oxidado, mis ojos estaban cansados de leer a los demás.
Entonces me quité los tacones y caminé en dirección a la playa. Sentí plenitud al tocar la arena con mis pies luego de estar entaconada por 6 horas. Llegué a la orilla del mar y me senté.
Un tipo musculoso y con cara de pillo pasó por el frente mirándome fijamente. Siguió de largo e Ignoré su rumbo. Medité un rato, pensé poco. Cerré los ojos y me acosté en la arena colocando los tacos a un lado.
De repente, una voz con acento paisa, me dice: ¿Por qué tan sola pues?
Abro los ojos y con el fondo del cielo, veo al sujeto que pasó anteriormente, parecía un ángel. Me senté exaltada y algo sorprendida.
-No, Nada. Pasando el rato, contesté.
Mucho gusto, mi nombre es Manuel, dijo sentándose a mi lado.
-Un placer, Juliana. (Mintiendo)
Hubo un pequeño silencio que rompí preguntando:
-¿Y... De vacaciones?
No, no. vengo a hacer un trabajo.
-¿Y en qué trabajas?
<Soy un sicario>

En ese momento, en ese preciso instante todo se detuvo. Quedé casi tan fría como un muerto. ¿Sería posible que alguien me haya mandado a matar? No. es absurdo. Acaso, ¿Qué he hecho? y ¿Por qué me lo dice así de sencillo? ¿Acaso cree que eso es como hacer crispetas? No. Tiene que estar mamando gallo. No me va a decir de buenas a primeras que es un sicario. ¿O si? ¿Qué tiene que perder? ¿Y si me mata justo ahora? Ayyy Jueputaaaa... ¡¡¡A este lo mando el tipo que le menté la madre en la tarde por viejo verde!!! ¡que man tan ardido! ¡Cálmate Day, cálmate! Estoy en el rodadero. El cai esta cerca. No va a ser tan marica de matarme con la policía al lado. No corras, no te exaltes. Cero nervios. Respira hondo.
Y... respirando hondo, muy tranquilamente le dije:


-Ya no es rentable ser sicario. Ahora por pinches 50.000 pesos matan.  No valoran la mano de obra.
El tipo soltó una carcajada casi seductora. Lo sentí como un ángel de la muerte.
Hubo nuevamente un silencio entre los dos.
-Y entonces qué, dime de una buena vez ¿Me vas a matar? pregunté pasando saliva.
Sonrió aún mas fuerte que antes. Realmente no comprendí hasta el momento qué fue lo gracioso.

Chica, ¿Por qué alguien querría matarte a ti?
-Ah, pues eso no lo sé. Pero enemigos me abundan. hoy se sumó un viejo verde a la lista. Pensé que me estaba mandando un sustico contigo.
No, no. Cómo crees. Yo no te tocaría un pelo, eres una mujer muy hermosa.
impresionada por esta respuesta, alcé mis cejas y sonriendo de oreja a oreja, le pregunté:
-¿Y es que a las feas si las matas?
Antes de que pudiera responder, dije: Que te vaya bien con los asesinatos, recogí los tacones y me fui camino a casa, con la certeza de no haber vencido a la muerte.