domingo, 18 de marzo de 2012

Window

Solía llegar hasta un barrio relativamente cerca del mio para lanzarle piedras a la ventana de una casa grande.
Era casi un rito, una tradición desde mis 17 años. Era como un llamado.

A veces obtenía respuestas, otras veces no.
Pero ayer llegué y no tuve ganas de lanzar ninguna piedrecilla. Sentí que el rito estaba roto ya. "Tan roto como los calzones de amarilla". (Opio en las nubes)
Noté que la luz de la ventana estaba encendida; pero solo me senté en la arena y la contemplé un largo rato. Recordé viejos escenarios y a ratos sonreí, a ratos aullé. Actos individuales del ser en su mayor forma de expresión a la noche de un sábado.

Para cuando llegue la fecha estaré en el lago...
"Feliz cumpleaños Fisher Gummers"
Anoche te dejé en la ventana pequeños susurros sin mayor profundidad literaria que carecen de valor monetario alguno. No los tienes, pero son tuyos.

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