domingo, 5 de febrero de 2012




Todo se asume. De la misma forma en que acepté que "The man who sold the world" no era original de Nirvana (y esto fue duro por la adolescencia), esta noche y de esa misma manera asumo ciertas otras nuevas verdades, como por ejemplo, que no tengo a quién darle explicaciones y tampoco tengo por qué exigirlas, porque simplemente no tengo un lazo, un cordón umbilical o un cinturón de castidad que me ate a alguien/a nadie mas. Yo creía que si. Yo pensé. Yo asumí muchas cosas como ciertas antes de preguntar. (Ahora que lo analizo, cuantos mal entendidos nos ahorráramos si tan solo preguntáramos). Y es que a veces por creer, uno se sube a una de esas nubes, desde cuya altura se cree ingenuamente que todo es posible, donde hasta nuestro culo nos parece mágico; Uno se transporta con melodías de Bowie (space oddity o ziggy stardust) donde la dimensión de lo que se anhela está por encima de lo que es real. Prevalecen los mas profundos deseos, y se borran los limites, las imposibilidades. Nadie dijo que no era posible soñar. Oh, pero como duele cuando te das cuenta que a tu nube utópica se le acabó la gasolina y de repente estas postrado otra vez en esa realidad a la que tanto repudias y de la que huyes.
Y es así cuando la mariposa empieza a vomitar a los humanos que la indigestaron, per se.

2 comentarios:

  1. Tema de la noche. Nada de suponer o asumir. Siempre es más sano (para todos y todo) una palabra certera; escuchado o escrita.
    Lo bueno de las nubes es que vuelven a pasar, no las mismas, pero de que pasan pasan. Claro que si ya uno sabe, entiendo como subir y luego como bajar sin caer y pegarse duro.
    Soñar es estar despierto.

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