lunes, 16 de enero de 2012

Hay situaciones en las que nos vemos envueltos sin saber desde qué momento, ni cómo, ni por qué. Esas son situaciones un poco tormentosas, un poco divertidas y poco comunes.
Hay otras, sin embargo, de las que somos conscientes desde el mismo instante en que decidimos lanzarnos de cabeza; de cómo decidimos perder el tiempo en ella, o en el.
Si dijera que estoy tranquila mentiría. Pero si dijera que soy infeliz sería demasiado dramática y para esta semana olvidé la dosis personal...
¿Qué me queda entonces?
Prefiero no responder...
A veces estoy un tanto animada y optimista y me alegro al percibir la estabilidad emocional de mis semejantes. De alguna manera me tranquiliza saber que algunos están bastante bien allá, que pueden sobrellevar sus vidas sin problema alguno. Pero luego, alcanzo a creer en otras ocasiones (por ejemplo cuando estoy de malas, como hoy) que son Auto-manipulaciones psicológicas que se repiten nueve mil novecientos noventa y nueve veces, hasta creerse algunos  pares mentiras.
¿Pero quién los puede culpar?
Yo no... Es mas, ni siquiera los juzgo. Tan solo envidio esa capacidad que tienen algunos para... engañarse. Es tan solo un vago intento de comprenderlos. Entonces decido salir para distraer la cabeza y a cada esquina encuentro parejas un tanto extrañas: Sujetos obesos con hermosas jovencitas, sujetos viejos con hermosas jovencitas...
Me digo entonces que el amor es grande, que jesús todo lo puede en los nobles cristianos que tan solo ven el buen corazón, sin discriminar por la apariencia física de sus semejantes (Justo como quienes entran a chats).
Digo, es preferible ello a pensar que la sujeta es consciente de todo esto, porque entonces estaría encasillandola como a una puta que cobra mas caro, como escoria de la sociedad ideal y sabemos muy bien que ello conlleva a contribuir con generalizaciones que terminan en, por ejemplo, holocaustos nazis. Definitivamente esa no es mi intención... Dejémoslo en que son cristianos que "aman al prójimo como a si mismos."
Yo se lo que es mentir, yo se lo que es creer una mentira y se también lo que es escuchar una mentira mientras te miran fijamente; puedo dar fe de ello; una experiencia nada bonita, pero real. Mucho mas real...
Esas situaciones me recuerdan a mi arrugada abuela que bien  decía: Cada quién hace con su culo un candelero... Y entonces yo quisiera hacer un infierno del mio, una fiesta de juegos artificiales que destelle chispitas y mariposas pirómanas desde lo mas profundo de mis intestinos, pero está tan frío aquí dentro que no hay rastro de algún centelleante y luminoso trasero. 
Creo que estoy triste hoy.
Si, estoy triste, tengo un poco de fiebre, me duele mucho la garganta y escucho a Beirut.

Ya son mas de las dos de la madrugada, probablemente la mejor hora para dormir, pues como siempre y no me canso de decirlo, a esta hora no se sabe si es de noche o de madrugada.


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